La MANO ABIERTA es símbolo de nuevos comienzos, de nuevas metas y proyectos, es la mano del actuar, del poner en práctica. Es además la mano de la apertura y la disponibilidad.

 

Es el símbolo usado también para parar y detenerse, para pensar en la obra que queremos construir, en aquello que queremos emprender, en la felicidad que queremos alcanzar. Es la mano que indica STOP, pero también ACCIÓN. Representa además, la participación, el involucrarse y el crear, porque somos los constructores de nuestra propia felicidad. 

El tiempo de CUARESMA será una oportunidad especial para dejar que Dios como arquitecto de nuestras vidas, haga su obra y repare en cada corazón aquello que le impide ser una buena obra. Dejando que Dios haga su obra en cada uno, nos pondremos en camino de construir la verdadera FELICIDAD